¿Son los videojuegos conscientes de su metajuego? ¿Tienen que serlo? 24/11/2017

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Necesitamos tutoriales avanzados con nombres propios

Piensa en cualquier videojuego con intereses competitivos, en uno que te obligue a farmear mucho o a derrotar en poco tiempo y muchas veces al mismo enemigo. Piensa en Street Fighter V, Pokémon, Monster Hunter o cualquier otro. Todos esos juegos te plantean un millón de tutoriales para que comprendas sus bases más elementales, pero hacen muy poco esfuerzo en explicarte lo que al final de verdad importa: los límites de su propuesta jugable que has de conocer para ser mejor.

 

La responsabilidad de hacerlo recae en los jugadores, que analizan sus títulos favoritos, los investigan y sacan sus propias conclusiones, los combos más efectivos, las tier list, etc, pero ¿por qué toda esta información no se integra en el propio juego? Es más, ¿debería?

 

 

Por una parte, creo que sí. Si un videojuego se toma tantas molestias en explicarme cosas que yo mismo podría razonar solo, ¿por qué no me educa en lo que yo solo jamás comprenderé, como el funcionamiento de sus hit boxes, por ejemplo? Me encantaría que uno de los logros de un videojuego fuera poder desbloquear tutoriales avanzados, pero eso no existe.

 

Por otra parte, creo que no. Gracias a esta desinformación, los jugadores generan comunidad, escriben libros, producen textos. No saber algo genera incertidumbre, y el ser humano necesita luchar contra ella con todo su ser. Al videojuego le viene bien no contar todos sus secretos y dejar que otros lo hagan por él, eso lo vuelve más interesante. Intenta criar Pokémons perfectos sin mirar en internet cómo hacerlo, vamos.

 

Pero tendría que existir un punto intermedio. Pokémon o Street Fighter V ya permiten el visionado de vídeos de combate, llevando el competitivo a la propia consola. La penetración de la comunidad en el videojuego, sin necesidad de buscar cosas en internet tiene que ser el siguiente paso tras este. Los fans, los que dedican horas y horas al día a sus juegos favoritos, a buscarle las cosquillas, tendrían que tener la recompensa de aparecer en ellos, ¿y cómo plantear este paso? Pues desbloqueando sus trabajos ingame cuando el título entiende que es el momento de mostrárselos al jugado, ‘¿cómo, quieres aprender a jugar como los mejores? Pues estos vídeos son para ti’.

 

 

Ser Community Manager de un juego tendría que tener otra responsabilidad asociada a las que ya tienen estos profesionales: buscar y filtrar la información relevante que otros han generado sobre el juego, editarla, maquetarla, prepararla y trasladarla de manera jugable al mismo videojuego, remunerando a sus responsables y dignificando su trabajo señalando su autoría. Sí, quiero que un vídeo tutorial de Sekiam me aparezca en Pokémon cuando me estoy disponiendo a crear mi equipo competitivo, o que uno de Punk se me presente en Street Fighter V cuando intento masterizar a mi Karin, y quiero que se me entreguen de manera natural y cuando el juego comprenda que es el momento de verlos.

 

Ese es el siguiente paso que los videojuegos han de llevar a cabo en su necesidad de añadir nuevos contenidos, en su deseo de transformar su condición de producto en experiencia y porque tienen la responsabilidad de agradecer a su comunidad todo lo que hace por ellos.

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